RSS

YO LE VI JUGAR



Prácticamente no queda ningún bético que viera jugar a Lecue, Saro o Paquirri. Alguno más queda que fuera testigo de Barinaga, Portu o Del Sol. Sí somos más los que vimos a Rogelio, Quino o Cardeñosa.

Pero todos los béticos en la actualidad hemos disfrutado con Rubén Castro, a lo largo de estos últimos 8 años.

Al mismo nivel que los grandes jugadores que han destacado a lo largo de la historia del Real Betis Balompié, hay que situar a este futbolista canario que llegó al Betis en el verano de 2010, cuando el club pasaba por una grave crisis institucional y deportiva con el equipo en la Segunda División.

Sin hacer ruido, no es su estilo, Rubén firmó una magnífica temporada, marcando 27 goles, jugando todos los partidos y contribuyendo de forma decisiva a recuperar la categoría perdida.

Ocho temporadas, 290 partidos oficiales y 148 goles que le convierten en el máximo goleador verdiblanco de todos los tiempos. 

Como escribió Federico en su llanto por Ignacio Sánchez Mejías “tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace” alguien que supere ese record anotador.

Pendiente queda el homenaje que desde el club y desde la afición se ha de tributar a este chico de La Isleta, que después de dar muchos tumbos, 5 cesiones antes de llegar a Heliópolis, alcanzó su plenitud futbolística rodeado de locos de la cabeza.

No se nos ocurre mejor forma de perpetuar su memoria y su recuerdo que bautizar a la puerta número 24 del Villamarín con su nombre, para honrar a un futbolista honesto, comprometido y que es ya para siempre Leyenda del Real Betis Balompié.

Ahora vuelve a sus orígenes, a la Unión Deportiva Las Palmas en donde se inició y le deseamos toda la suerte del mundo.

Aquí siempre le recordaremos, siempre será uno de los nuestros y de nuestras leyendas.

 Y dentro de 50 o 60 años alguien podrá decir orgulloso: Yo le vi jugar.     

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

0 comentarios:

Publicar un comentario